Parashá Tzav
Parashá Tzav
Levítico 6:1-8:36 "Mandato"
El primer versículo
dice:
Tzav et Aharon veet
banav” ב צַו אֶת-אַהֲרֹן וְאֶת-בָּנָיו לֵאמֹר Ordena a Aaron y a sus hijos.
La palabra TZAV, que se
traduce como ordena, es la primera palabra del segundo versículo de la 25ta.
Parashá que nos estamos refiriendo. En la parashá Tzave, que corresponde a la
parashá que estudiamos anteriormente, las dos palabras TZAV y TZAVE comparten
la misma raíz.: “ordenar”.
En la parashá 20; éxodo
27:20 dice:
“veata tetzave el benei
Israel” כ וְאַתָּה תְּצַוֶּה אֶת-בְּנֵי יִשְׂרָאֵל Y ordenarás a los hijos de
Israel.
Estas son las dos
lecturas de la Tora que son llamadas con la misma palabra, el mismo concepto:
“ordenar”.
La diferencia entre la
parashá 20 “ordenaras” y la 25 “ordena”, es el tiempo gramatical en que esta
conjugado el verbo. En la parashá 20, está en un futuro ‘imperativo simple,
mientras que en la parashá 25 esta, en presente imperativo, lo cual es una
forma de hacer énfasis en el mandato.
Hay algo muy especial,
en estas dos porciones de la escritura, especialmente en la interacción que existe
entre Moises y el pueblo judío, y entre Moises y Adonai, particularmente por su
enseñanza interior.
El propósito de los
mandamientos, relacionados con el concepto de ordenar, mandar, en primer lugar,
implica un reinado. El Rey es quien da las órdenes. Toda la Tora, es un libro
de mandamientos, ordenanzas, preceptos, quiere decir que todo el propósito es
el de revelar, manifestar el reino de Adonai en la tierra, que Adonai es el Rey
del Universo, El ordena y nosotros cumplimos.
La Tora, también nos
enseña que el verbo “ordenar” esta relacionado con “hacer”. Desde el libro de
Bereshit, vemos que Adonai ordena y se hace y que todo lo que hace Adonai es
bueno.
En muchos versículos
vemos estos dos verbos que están ligados: “tal como lo ordeno Adonai, así lo hicieron”
(Éxodo 40:16).
En esta porción TZAV
“ordenar”, se lo da en un sentido de inmediatez y además para todas las
generaciones, es la idea de apresurarse a cumplir con la ordenanza del Rey del
Universo.
Este parashá, continúa
con el tema previo que habla de los sacrificios que se deben realizar en el
Mishkan Hakadosh (Tabernáculo Sagrado). La parashá contiene instrucciones
especificas dadas a Moshe, para que ordene a Aaron y sus hijos. Entre estas
ordenanzas se resalta lo siguiente:
El fuego eterno se repite
tres veces que el fuego en el altar no debe apagarse. Esto simboliza la llama
interior que cada uno debe mantener para servir al Eterno.
Sacrificios
específicos: Cada tipo de ofrenda tiene un propósito: expiación, gratitud,
arrepentimiento, comunión.
Parte de los cohanim:
los sacerdotes no solo ofician los sacrificios, también reciben porciones de
ciertas ofrendas como sustento, lo que refuerza su dependencia del Eterno y no
de bienes materiales.
Consagración de Aaron y
sus hijos: por siete días permanecen en el santuario, en aislamiento, como
preparación espiritual para su rol tan sagrado.
Instrucción directa
“Tzav” como se ha dicho en líneas anteriores, la palabra tzav, implica
urgencia, rapidez, pero también permanencia (todas las generaciones), no solo
para una época, sino para siempre.
En conclusión, mantén
la llama encendida, que cada día añadas estudio, acciones buenas, humildad,
amor por los demás, que te apresures a cumplir y a realizar las ordenanzas de
la Tora; que tu fuego siempre este encendido, tu altar limpio, que sirvas con
amor, reverencia, como sacerdote apartado para El Eterno.
Shabat Shalom!!

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