Parashá Toldot

 

Parashá Toldot    

Bereshit 25:19-28:9 "Generaciones"

/2 de Kislev de 5786

Pr: Patricia Zamora

Generaciones: el legado que construye nuestro futuro
Bereshit 25:19–28:9

La parashá Toldot comienza con las palabras: Estas son las generaciones de Isaac, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac (Bereshit 25:19). Este inicio nos recuerda que la historia bíblica se construye sobre la continuidad de las generaciones. Lo que recibimos de nuestros padres y maestros es un legado que debemos cuidar y transmitir con fidelidad.

Diversidad en las generaciones

Rebeca concibe mellizos y Adonai le revela: Dos naciones hay en tu seno… el mayor servirá al menor (Bereshit 25:23). Jacob y Esaú representan dos caminos distintos. La enseñanza es que cada generación es diversa y esa diversidad forma parte del plan divino. En lo académico y en lo espiritual, debemos aprender a valorar esa diversidad como riqueza.

Decisiones que marcan el futuro

Esaú vende su primogenitura por un plato de lentejas (Bereshit 25:29–34). El texto concluye: Así menospreció Esaú la primogenitura (v. 34). Este acto nos enseña que las decisiones impulsivas pueden cambiar destinos y afectar generaciones enteras. La primogenitura representaba la continuidad de la bendición; al despreciarla, Esaú renunció a su legado.

La paz como herencia

Isaac enfrenta conflictos por los pozos de agua, pero finalmente hace un pacto de paz con Abimelec (Bereshit 26:26–31). Este episodio nos muestra que la paz también es un legado. En nuestra vida diaria, tanto académica como espiritual, la capacidad de resolver conflictos con diálogo es una enseñanza que debemos transmitir a quienes vendrán después.

La bendición y la responsabilidad

Isaac otorga la bendición a Jacob (Bereshit 27:27–29). Esaú clama: ¿No tienes más que una sola bendición, padre mío?” (Bereshit 27:38). La bendición no es solo un privilegio, sino una responsabilidad. Lo que recibimos —enseñanzas, valores, emunah— debe vivirse con compromiso, porque marcará el rumbo de quienes nos siguen.

Resiliencia y propósito

Jacob huye hacia la casa de Labán (Bereshit 28:5). Aunque parte por conflicto, este viaje abre un nuevo capítulo en la historia de Israel. Esto nos enseña que incluso las crisis pueden ser el inicio de una misión mayor. Los desafíos y las dificultades son oportunidades para crecer y formar carácter.

La parashá Toldot nos recuerda que las generaciones son el hilo conductor de la historia. Cada decisión, cada pacto y cada bendición se proyecta hacia el futuro.

Jacob y Esaú nos muestran la riqueza de la diversidad.
La primogenitura nos llama a valorar lo eterno sobre lo inmediato.
Isaac nos enseña que la paz es un legado.
La bendición nos invita a asumir responsabilidad.
El viaje de Jacob nos inspira a ver en los desafíos una oportunidad de crecimiento.

Shabat Shalom!!





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