Parashá Vaera
Parashá Vaerá
Éxodo 6:2-9:35 "Y Aparecí"
Parashá Vaerá nos confronta con una verdad eterna: la
redención comienza cuando Adonai se revela, no cuando las circunstancias
cambian. El pueblo de Israel estaba quebrado, cansado y sin fuerzas para
escuchar, pero aun así el Eterno declaró:
“אֲנִי יְהוָה – Yo soy YHVH” Shemot / Éxodo 6:2)
Antes de sacar al pueblo de Egipto, Adonai reveló
quién Él es. Porque la verdadera esclavitud no es solo externa, sino interna.
Egipto representa todo sistema que oprime, limita la identidad y endurece el
corazón; Faraón simboliza la resistencia humana frente a la voluntad divina.
Adonai afirmó Su pacto con palabras de redención que
aún resuenan hoy:
“Yo los sacaré…Yo los
libraré…Yo los redimiré… y Yo los tomaré por Mi pueblo”(Éxodo 6:6–7)
Estas promesas no eran solo para una generación, sino
para todas. Como Kehilá, somos recordados de que caminamos sostenidos por Su
fidelidad y no por nuestras propias fuerzas. Y como generación actual, somos
llamados a comprender que la libertad no se encuentra en ideologías ni en sistemas
humanos, sino en la verdad que transforma el corazón.
Aunque Faraón endureció su corazón (Éxodo 7:13), el
propósito del Eterno no fue detenido. Esto nos enseña que ninguna oposición humana puede frustrar los
planes de Adonai:
“Pero Yo endureceré el corazón
de Faraón… y sabrán los egipcios que Yo soy YHVH” (Éxodo 7:3–5)
La revelación del Eterno siempre tiene un propósito
mayor: que Su Nombre sea conocido y que Su justicia sea manifestada en la
tierra.
Yeshúa reafirmó esta misma verdad siglos después,
recordándonos que la redención continúa activa:
Vaerá nos recuerda que
cuando Adonai se revela, la historia cambia, la identidad se restaura y la
libertad comienza.
“No con ejército, ni con fuerza, sino con Mi
Espíritu, ha dicho YHVH”
(Zacarías 4:6)

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