Parashá Shlaj
Parashá Shlaj
Números 13:1-5:41 "Envía para ti"
Números
13-15
Doce
espías fueron enviados a explorar la Tierra Prometida. Diez regresaron llenos
de miedo, enfocándose en las dificultades. Solo dos hombres, Josué y Caleb,
mantuvieron su confianza en el Adonay.
Números 13:1,2
1 YAHWEH dijo a Moshe:
2 Envía de parte tuya
hombres a reconocer la tierra de Kenaan, la cual Yo estoy dando a los hijos de
Yisra'el. De cada tribu ancestral manda a alguien que sea príncipe en su
tribu.
La
enseñanza central de esta parashá es que la emunah ve las promesas de Adonay por encima de los obstáculos.
Yeshúa
y el espíritu de Josué
El
nombre hebreo de Josué es Yehoshúa, una forma del mismo nombre que conocemos
como Yeshúa. Así como Josué condujo al pueblo hacia la herencia prometida,
Yeshúa guía a sus seguidores hacia la plenitud de las promesas del Reino de Adonay.
Mientras
los diez espías veían gigantes, Josué veía la fidelidad del Eterno. De la misma
manera, Yeshúa enseñó a sus discípulos a caminar por emunah y no por temor.
El verdadero enemigo: el miedo.
La
generación del desierto no fue detenida por los gigantes de Canaán, sino por la
incredulidad de su propio corazón. Muchas veces las dificultades parecen más
grandes que las promesas de Adonay porque las observamos sin la perspectiva de
la confianza y fidelidad.
Yeshúa
nos invita a mirar más allá de las circunstancias y recordar que el Eterno
sigue siendo soberano. Donde otros ven imposibilidad, Él ve oportunidad para
manifestar Su poder.
Los Tzitzit y la vida de obediencia
Números 15:37-41
37 YAHWEH le dijo a
Moshe:
38 Habla a los hijos de
Yisra'el, instruyéndolos a hacer, por todas sus generaciones, tzitziyot en las
esquinas de sus atuendos, y pongan con los tzitziyot en cada esquina un hilo de
azul.
39 Será un tzitzit para
que lo miren y así recuerden todos los mitzvot de YAHWEH y los obedezcan, para
que no vayan a donde su propio corazón y ojos los guíen para prostituirse a
ustedes mismos;
40 sino los ayudará a
recordar y obedecer todos mis mitzvot y a ser Kadoshim para su Elohim.
41 Yo soy YAHWEH su Elohim,
quien los sacó de la tierra de Mitzrayim para ser su Elohim.
Al
final de la parashá, el mandamiento de los Tzitzit recuerda al pueblo que debe
mantener sus ojos en los mandamientos del Eterno y no seguir los deseos
engañosos del corazón.
Yeshúa
nunca anuló esta enseñanza; más bien mostró cómo vivir una obediencia nacida
del amor. La verdadera fidelidad no consiste solo en conocer los mandamientos,
sino en permitir que transformen nuestro carácter.
Mensaje para la familia
Cada
familia enfrenta "gigantes": problemas económicos, enfermedades,
incertidumbre o desafíos espirituales. La pregunta de Shelaj no es cuán grandes
son esos gigantes, sino cuán grande es el Adonay que nos acompaña.
Como
Josué y Caleb, estamos llamados a declarar:
"Si el Eterno se agrada de nosotros, Él nos
llevará a la tierra que prometió."
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